Fuentes y fundamentos:
Un karpaf mayor que beit sataim que no fue cercado para vivienda: está prohibido transportar objetos en él
Maran el Shulján Aruj dictaminó en Oraj Jaim, simán 358, סעיף 1, con estas palabras:
Todo cercado que no fue hecho para vivienda, como jardines, huertos y torres que solo se hicieron para resguardar lo que hay en su interior, los Sabios prohibieron transportar en su interior más de cuatro amot si es mayor que beit sataim.
La razón de la prohibición es un decreto rabínico: decretaron prohibir transportar dentro de esta área, aunque por la Torá sea una reshut hayajid, puesto que se trata de un área grande que no fue cercada para vivienda y que se asemeja en cierta medida a una reshut harabim y a un karmelit. Los Sabios decretaron que no se transporte allí, tal como está prohibido transportar en una reshut harabim o en un karmelit. Véase Mishná Berurá, seif katan 5.
¿Se considera el Valle de las Gacelas un karpaf que no fue cercado para vivienda?
Sin embargo, se debe saber que, para definir un lugar cercado como un karpaf que no fue cercado para vivienda, es necesario que el cercado se haya hecho sin necesidad de las personas ni de sus usos. Así se desprende de la precisión en las palabras de Maran el Shulján Aruj, Oraj Jaim, simán 358, סעיף 1: un cercado que no es para vivienda se refiere específicamente a jardines, huertos y torres «que solo se hicieron para resguardar lo que hay en su interior».
No obstante, el Valle de las Gacelas no es un lugar destinado a custodiar las gacelas, pues de ser así lo habrían establecido fuera de toda zona habitada; después de todo, también sería mejor para las gacelas vivir en plena naturaleza. Más bien, es un lugar establecido especialmente dentro de la ciudad, con gran inversión, para servir a las personas como sitio de paseo, descanso y disfrute de la vista de las gacelas que se desplazan por el valle. Con este fin cercaron el valle: para preservar a las gacelas a fin de que permanezcan allí y las personas puedan disfrutar de ellas. Siendo así, todo este cercado fue realizado para el uso de las personas y debe considerarse cercado para vivienda.
Aunque los responsables del lugar colocaron una cuerda para delimitar una zona a la que no permiten entrar a las personas, la razón es no restringir el desplazamiento de las gacelas, para que las personas sigan disfrutando de la vista de gacelas que viven en la naturaleza y no como en una jaula de zoológico. Sin embargo, la mera presencia de las gacelas no impide que las personas puedan entrar al lugar.
Además, incluso respecto de un lugar destinado a la morada de animales, los Rishonim discreparon sobre si debe considerarse cercado para vivienda. Pues en la Guemará, Eruvín 22a, se enseña: «Como regla general dijo Rabí Shimón ben Elazar: todo espacio cuyo uso es para habitación, como un dir y un sahar, un recinto reservado y un patio, incluso de cinco kor o de diez kor, está permitido». De aquí se desprende que un dir es un lugar cercado para vivienda.
No obstante, los Rishonim discreparon sobre la razón por la cual un dir y un sahar se consideran cercados para vivienda. De Rashi parece que se debe a que están destinados a la entrada y salida de la persona al recinto para ordeñar, esquilar y similares, como explicó el Ritva en sus palabras. Sin embargo, el sentido simple de las palabras de la Guemará indica que un cercado para animales constituye en toda circunstancia un cercado apto para vivienda. Así también escribieron el Rashba y el Ran en sus jidushim, incluso según la postura de Rashi, respecto de los pasin, que se consideran cercados para vivienda porque los animales permanecen allí.
Asimismo, en Shut Noda BiYehudá, segunda edición, Oraj Jaim, simán 47, se citan las palabras del Gaón autor de Or Jadash, quien sostiene que un cercado para la morada de animales se considera cercado para vivienda, y por ello quiso permitir transportar objetos en un zoológico. Aunque el propio Noda BiYehudá discrepó de él respecto al transporte en un zoológico, ello obedeció a otra razón que escribió allí: hay que distinguir entre animales que suelen convivir con las personas y animales dañinos, pues una persona no habita con una serpiente, un oso, un leopardo, un león y similares. Esto no se aplica al caso en cuestión. También del Biur Halajá parece que se inclina a ser flexible conforme a las palabras del Gaón de Or Jadash, aunque escribió que, en la práctica, requiere ulterior análisis. Por lo tanto, cabe agregar estas posturas de los poskim en el caso presente.
A pesar de que en este valle hay una extensa zona de vegetación silvestre de más de beit sataim, en primer lugar, esta vegetación también está destinada al uso de las personas, para que disfruten de la belleza de la naturaleza y encuentren allí un lugar de paseo y descanso. Además, véase Shut Imrei Yosher, parte I, simán 170, donde escribió que las hierbas no anulan la condición de vivienda, pues se puede inferir de las palabras de Rashi en Eruvín 23a, s.v. «Si se sembró la mayor parte con semillas, anuló su condición de vivienda», que solo cuando se siembra intencionalmente se anula la condición de vivienda, pero no cuando crecieron por sí solas.
Aunque en el Valle de las Gacelas también hay un gran lago, también respecto de ello puede decirse que es para el uso de las personas, que disfrutan y se maravillan al contemplar lagos naturales. Además, el Shulján Aruj ya dictaminó en el simán 358, סעיף 11, que los lagos no anulan la condición de vivienda salvo que tengan una profundidad de diez tefajim, y es necesario que haya un beit sataim completo a esa profundidad. Es difícil creer que haya una extensión tan grande en el lago con una profundidad de diez tefajim.
Por lo tanto, dado que toda la prohibición de un karpaf que no fue cercado para vivienda es solamente de origen rabínico, pues decretaron respecto de un área mayor que beit sataim por ser grande y asemejarse en cierta medida a una reshut harabim y a un karmelit, por todas las razones mencionadas se debe ser flexible en este asunto según la ley básica. Quien desee ser estricto, que lo sea para sí mismo.
Esta respuesta fue traducida automáticamente del hebreo y aún no ha sido revisada por una persona. Por ello, puede contener imprecisiones y no debe considerarse una referencia definitiva.














