הרב בחבוט לומד תורה

Pregunta

En una clase en nuestra sinagoga estudiamos en la Guemará, Taanit 30b, que Rabí Akiva dice: «Todo aquel que realiza trabajo en Tishá BeAv no verá jamás una señal de bendición». Quisiera saber si esto también se aplica a la víspera de Tishá BeAv después del mediodía, o únicamente al propio día de Tishá BeAv.

Respuesta

No hay motivo de preocupación al respecto.

Pero, desde luego, no se puede trabajar hasta el último momento, pues hay que alcanzar a comer la seudá hamafséket antes del ayuno, y también hay que prepararse anímicamente para este importante día, para enlutarse por el exilio de la Shejiná y pedir por la Gueulá.

Fuentes:

El Orjot Jaím de Lunel, en las halajot de la víspera de Yom Kipur, inciso 2, escribió que quien realiza trabajo en la víspera de Yom Kipur (durante todo el día, y no específicamente después del mediodía) no ve una señal de bendición, y dio la razón: «porque debe ocuparse de comer y beber, como está escrito: “y os afligiréis”, etc.». Fin de la cita (y es citado en Kisé Eliyahu, simán 604, seif katán 3; en Moed LeKol Jai, simán 16, inciso 20; y en Kaf HaJaím, Sofer, simán 604, seif katán 20). Sin embargo, existe una clara diferencia entre la víspera de Yom Kipur y la víspera de Tishá BeAv: comer y beber en la víspera de Yom Kipur constituye una mitzvá de comer (como se expone en Berajot 8a, basándose en el versículo «y os afligiréis»), mientras que en la víspera de Tishá BeAv no hay mitzvá de comer [por el contrario, encontramos numerosas restricciones, al menos respecto de la seudá hamafséket. El Rambam escribió, en Hiljot Taanit 5:9, que en la víspera de Tishá BeAv es apropiado acercarse cuanto sea posible a la conducta de los Sabios, quienes no comían sino pan seco. Así también escribió el Shulján Aruj, simán 552, סעיף 6. Véase el Darkei Moshé, Oraj Jaím, simán 552, inciso 3, quien escribió que, aunque en la práctica la mayoría del pueblo come abundantemente en la seudá hamafséket, pues creen que se asemeja a la víspera de Yom Kipur, «sin embargo, quien cuida su alma se alejará de ello, pues la Casa de nuestro Dios bien lo merece, etc.; basta que la persona coma según su necesidad, etc., y que no aumente en absoluto la comida». Fin de la cita. A partir de sus palabras, la Mapá estableció allí, סעיף 9, que quien es estricto consigo mismo y no aumenta su comida en la víspera de Tishá BeAv es llamado santo, véase allí. También respecto de la opinión de Marán, el Shulján Aruj, escribió el Birkei Yosef allí, seif katán 6 —al menos en cuanto a la seudá hamafséket— que debe contentarse con la cantidad de comida y bebida necesaria para no sufrir por el ayuno; y el Jidá se esforzó allí por «innovar» que no es necesario comer menos de esa medida y sufrir durante el ayuno, véase allí. Por consiguiente, también antes de la seudá hamafséket, no es en absoluto razonable que exista una «mitzvá» contraria al espíritu de la seudá hamafséket; como si hubiera una mitzvá de aumentar la comida, como en la víspera de Yom Kipur. No puede ser que en un mismo día haya mitzvot opuestas entre sí; a lo sumo existe permiso amplio para aumentar la comida, pero no una «mitzvá». Incluso según lo que escribió el Shut Halajot Ketanot, parte II, simán 135, quien innovó que quien come en la víspera de Tishá BeAv es considerado como si hubiera ayunado el día 8 y el 9 —a semejanza de la víspera de Yom Kipur—, quien examine atentamente su responsa verá que lo escribió únicamente con relación a una pequeña cantidad de pan en la seudá hamafséket, y como conducta de duelo, no mediante una ingesta abundante]. Y, como se indicó, el propio Orjot Jaím, respecto de Yom Kipur, se apoyó en el versículo «y os afligiréis», lo que implica que sin este versículo su dictamen no tendría vigencia. Puesto que hay una diferencia sustancial, debemos decir que no se puede extender su innovación más allá de lo que estableció, pues las palabras del Orjot Jaím son muy novedosas —y no hallamos que tenga colega entre los Rishonim[1]—, y no debemos añadir a ellas.

En cuanto a lo que se percibe de la formulación de la pregunta de Su Honor, que duda acerca del momento de «después del mediodía» de la víspera de Tishá BeAv: tampoco en esto, según mi humilde parecer, he encontrado motivo de preocupación. Aunque respecto de la víspera de Pésaj encontramos que, desde el mediodía en adelante, quien trabaja no ve señal de bendición, y respecto de las vísperas de Shabat encontramos que desde Minjá en adelante no se ve bendición en el trabajo, allí es diferente, pues la prohibición de trabajar se debe a que deben prepararse las necesidades de Shabat y de la festividad. En la víspera de Pésaj, ya desde el mediodía, se debe al korbán, como explica el Talmud de Jerusalén, Pesajim, inicio del capítulo 4; y el Rosh escribió en Pesajim 4:1 que, aunque hoy no tenemos korbán Pésaj, la institución permanece vigente. Todo esto no se aplica a la «víspera» de Tishá BeAv, pues no hay necesidad de preparativos y, con mayor razón, no hay korbán. Por ello, precisamente en el propio Tishá BeAv nuestros Sabios dijeron que quien trabaja no ve señal de bendición: existe el cuidado de que no trabaje para que no distraiga su mente del duelo. Así dedujo el Maguén Avraham, simán 554, seif katán 27, de la Guemará: la preocupación de no trabajar en Tishá BeAv es no distraerse del duelo, y sostuvo allí que también la «bendición» depende de ello. La razón de la distracción mental no parece aplicable a la víspera de Tishá BeAv, cuando todavía no rigen las leyes plenas de duelo como en Tishá BeAv; además, la inmensa mayoría de las costumbres de duelo observadas en la víspera de Tishá BeAv ya se observan durante toda la semana en la que cae el ayuno, período en el que ciertamente no hay impedimento alguno para trabajar. Lo que encontramos en el Maharil —citado en la Mapá, simán 553, סעיף 2—, de que no se estudia Torá en la víspera de Tishá BeAv «desde el mediodía» —y algunos dedujeron de aquí también respecto de los paseos—, es únicamente por costumbre y no por la ley, como escribió allí la Mishná Berurá, seif katán 8; véase también Jayei Adam, regla 134, סעיף 10. El Biur HaGra allí, s.v. «venahagú», escribió que esta costumbre no es sino una rigurosidad excesiva. Más aún, el Jatam Sofer escribió —en sus anotaciones al Shulján Aruj allí y en sus responsas, Oraj Jaím, simán 156— que la razón para abstenerse del estudio desde el mediodía es para no meditar en Torá durante la noche de Tishá BeAv. Es decir, no se debe a que haya un duelo mayor desde el mediodía, y por tanto no cabe deducir de ello una señal de bendición. En todo caso, ciertamente la lógica se inclina a que no se pueden aprender las categorías de «señal de bendición» de esta costumbre, mientras que según las categorías de nuestros Sabios no hallamos diferencia alguna en la víspera de Tishá BeAv entre antes y después del mediodía. Y respecto de las leyes especiales de duelo en la seudá hamafséket, sostenemos —Shulján Aruj, simán 552, סעיף 9— que son una ley relativa a la comida y no al momento; por ello, incluso después del mediodía, mientras tenga intención de comer otra comida, las leyes de la seudá hamafséket no recaen sobre su comida.

Y mi corazón me llevó a pensar que podía haber lugar para su duda basándose en lo que escribió el Ramá en simán 553, סעיף 2, según el Maharil —responsa simán 44—: que también en la víspera de Tishá BeAv, desde el mediodía en adelante, se acostumbra no estudiar Torá salvo los temas permitidos. Parece que, según esta opinión, desde el mediodía de la víspera de Tishá BeAv comienza parcialmente el duelo. Y si se es riguroso incluso respecto del estudio de Torá, con mayor razón podría decirse que quien se ocupe en su trabajo no verá en él señal de bendición. Sin embargo, además de que muchos y grandes discreparon del Ramá en esto —el Rashal, la Perishá, el Gra, el Maamar Mordejai, el Javat Yaír, la Mishná Berurá, el Aruj HaShulján y muchos otros eminentes Sabios; aunque no hay una prueba concluyente para nuestro caso a partir de sus palabras, pues por la rigurosidad del estudio de Torá se esforzaron en anular esta costumbre—, el propio Ramá no lo escribió sino como una práctica adicional de piedad y no como ley, como escribió la Mishná Berurá en su opinión allí, seif katán 8, y como se explica en Jayei Adam, regla 134, inciso 10. Quizá una práctica adicional tan distante no ocasione la pérdida de bendición. Véase también lo que escribiré más adelante, s.v. «Y todo lo dicho». Además, puesto que el Ramá distingue entre «antes del mediodía» y «después del mediodía», el Shut Jatam Sofer, Oraj Jaím, simán 156 —y también en sus anotaciones al Shulján Aruj— explicó que la razón del Ramá no es que la víspera de Tishá BeAv ya sea tiempo de duelo, sino para que la persona no entre en Tishá BeAv mientras está pensando en palabras de Torá. [Véase el Shut Beit Avi Schlesinger, en la sección de recopilaciones, p. 369, que escribió para reforzar la interpretación del Jatam Sofer]. Esta razón solo se aplica a las palabras de Torá, no al trabajo.

Todo lo dicho hasta ahora solo fue necesario según la opinión del Maguén Avraham, simán 554, seif katán 27, y quienes lo siguen, quienes escribieron que lo que dijeron nuestros Sabios —que quien trabaja en Tishá BeAv no ve señal de bendición— se aplica incluso en lugares donde no se acostumbra prohibir el trabajo en Tishá BeAv. Pero según el Rav Mishjá deRabuta, parte II, folio 73a, y quienes lo siguen, que entienden que nuestros Rabinos solo dijeron que no se ve señal de bendición en los lugares donde se acostumbra prohibir el trabajo, entonces es evidente que en la víspera de Tishá BeAv —cuando en ningún lugar existe costumbre de prohibir trabajar— no hay preocupación por la ausencia de señal de bendición.

Y no solo en la víspera de Tishá BeAv: más aún, véase que incluso en la noche de Tishá BeAv hay quienes dicen que no existe prohibición de trabajar —ni tampoco preocupación por la falta de bendición—, como deducen de las palabras de Rashi en Taanit 13a, s.v. «kesheamrú». Es cierto que es conocida la contradicción[2] con las palabras de Rashi en Pesajim 54a. Véase lo que escribieron sobre ello el Maguén Avraham, simán 554, seif katán 23; Eliyá Rabá allí, seif katán 25; Pnei Yehoshúa a Pesajim sobre Rashi allí; Erej HaShulján Taieb, simán 554, seif katán 8; Shut Jaím VeJésed Musafia, parte I, simán 12; Shut Ketav Sofer, simán 102; Nezirut Shimshón, simán 554; Yitzjak Yeranén Gatinio, folio 74b; el libro Maré HaNogá, capítulo 3 de Taanit, halajá 4; Mimei Shelomó Kimji, simán 554, seif katán 24; el libro Penei Damesek, en la derashá para Shabat Jazón; y Guinzéi Jaím Reisner, simán 554, seif katán 6. Véase también Mor Uketziá, simán 554, s.v. «sheifat»; Shuljanó Shel Avraham, simán 554, ley 22; Yeshuot Yaakov, simán 554; Shut Divrei Shaul VeYosef Daat, simán 39; Shut Simlat Biniamín, simán 2; Orjot Jaím Kahaná, simán 554, seif katán 23; Shut Javalim Bineimim, parte I, cuestión 9, final del inciso 7; y otros apreciados Ajaronim, y no es este el lugar para extenderse. En todo caso, de las palabras de todos estos apreciados Ajaronim, que se esforzaron por debatir acerca de la noche de Tishá BeAv, aunque finalmente fueron estrictos, se desprende al menos que para ellos era obvio que en la víspera de Tishá BeAv no hay nada de qué preocuparse.

Aunque no hay prueba concluyente, hay al menos un indicio en la formulación de la Guemará en Pesajim 50b, donde se dice: «Quien realiza trabajo en las vísperas de Shabat y en las vísperas de Yom Tov desde Minjá en adelante, y a la salida de Shabat, a la salida de Yom Tov, a la salida de Yom Kipur, y en todo lugar donde haya algún vestigio de transgresión —esto incluye un ayuno público—, no verá jamás señal de bendición». Fin de la cita. Vemos, pues, que en la misma baraita donde se enfatizan las «vísperas» de Shabat —con la especificación precisa del tiempo: «desde Minjá en adelante»— se menciona también la falta de bendición por trabajar en un ayuno público; sin embargo, no hay mención alguna de las «vísperas» de un ayuno público. Aunque esto puede ser refutado.

[1] Salvo Rabenu Yehudá HaJasid, en el «Séfer Guematriot», al final de la parashá Maséi, quien incluyó a Yom Kipur entre los días en que existe obligación de comer carne y prohibición de realizar trabajo.

[2] «Contradicción», suponiendo que el comentario de Rashi a Taanit sea realmente de Rashi, de bendita memoria, y no de Anís, cabeza de zorros, al tratado de Arajin.

Esta respuesta fue traducida automáticamente del hebreo y aún no ha sido revisada por una persona. Por ello, puede contener imprecisiones y no debe considerarse una referencia definitiva.

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