הרב מאיר פנחסי - ברכת אברהם משיב כהלכה

Pregunta

Como continuación de la respuesta del honorable rabino, quería preguntar: dado que el rabino sostuvo que toda persona enferma de gripe es como quien causa un daño, e incluso cuando hay duda de si causa daño, le está prohibido acercarse a otras personas por temor a contagiarlas; y por ello prohibió a una mujer ir a trabajar, aun cuando así pierda su sustento.
Quisiera preguntar, según esto: ¿toda persona enferma de gripe tendría prohibido ir a la sinagoga a rezar, por temor a contagiar y perjudicar al público? Asimismo, ¿le estaría prohibido asistir a una boda o a una celebración familiar, por temor a perjudicar al público? ¿Y también le estaría prohibido hacer compras en el supermercado, caminar por la calle entre la gente o viajar en un ascensor donde haya otras personas, por temor a contagiarlas y perjudicarlas? (Asimismo, ¿estaría prohibido al enfermo acercarse a su esposa e hijos por temor a contagiarlos y perjudicarlos, a menos que le concedan un perdón pleno de corazón?)
¿Es realmente así, que toda persona enferma de gripe debe entrar en aislamiento?
Y si efectivamente esta es la ley, ¿se aplica también a quien aún no está realmente enfermo, sino que tiene un leve resfriado y quizás sea el comienzo de una gripe, por lo que ya podría estar contagiando a otras personas? O si siente un poco de dolor de garganta y quizás tenga una bacteria, ya comienza a contagiar y posiblemente cause daño; ¿también debe alejarse de la gente, pues quizá sea alguien que causa daño?

En general, ¿quién dice que una persona enferma de gripe se considera alguien que causa daño? Quizás sea solamente un daño indirecto, como quien deja virus ante otras personas y ellas se contagian, pues no se trata de alguien que exhala sobre sus compañeros. Tal vez, en tal caso, cuando hay necesidad o una situación apremiante, esté permitido circular entre la gente. ¿Y quién puede afirmar que sin duda sufrirán daño? Especialmente porque aquí solo hay una duda, ya que no es inevitable que una persona enferma contagie. ¿Quién dice que en tal caso debe alejarse de todos? Quizás aquí se diga que corresponde al perjudicado alejarse por sí mismo.
¿O quizás baste con que la persona tenga cuidado y haga lo máximo posible para no contagiar —cubrirse la boca al toser y mantener una distancia razonable de sus compañeros—, pero no esté obligada a quedarse en casa y perder sus rezos y su sustento?
Por consiguiente, si la mujer enferma intenta cuidarse en la medida de sus posibilidades, quizás le esté permitido ir a trabajar y no deba temer perder su dinero.

 

 

 

Respuesta

Pongamos orden en este asunto, pues ciertamente su pregunta es esclarecedora y requiere estudio.

Es evidente que está prohibido dañar al prójimo de manera indirecta, tanto si ello le ocasiona una pérdida económica como un perjuicio físico; en cualquier caso, está prohibido dañar al semejante incluso indirectamente.

No hay diferencia entre asistir a una celebración familiar y acudir a la sinagoga u otros lugares donde se cumple un precepto: no existe permiso para dañar en el contexto de un precepto. Aunque quien daña no realice una acción activa sobre el perjudicado, no es menos que cualquier daño indirecto, que está prohibido y por el cual se responde ante el Cielo. Todo ello se aplica incluso si, al quedarse en casa, pierde dinero.

Por ello, debe abstenerse de permanecer en todo lugar donde haya una congregación de muchas personas y él camine o se siente entre ellas durante un tiempo prolongado. Sin embargo, si mantiene la distancia necesaria, usa mascarilla y medidas similares, o permanece junto a ellas solo por un breve instante, parece que en tal caso este daño se considera poco frecuente, y entra en la categoría de «Dios protege a los ingenuos», cuando el daño no es habitual.

Todo esto se aplica cuando tiene certeza de padecer una enfermedad contagiosa, como gripe, sarampión o similares. Pero si hay duda de que la enfermedad sea contagiosa, debe permitirse, pues incluso respecto de una prohibición de la Torá somos flexibles por el principio de doble duda: también en este caso hay duda de si la enfermedad contagia y, aun si se dijera que contagia, ¿quién afirma que esta persona se contagiará?

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

OBSERVAR*

Atención: No se debe aprender de un caso a otro, cada caso debe ser analizado individualmente. En términos generales, siempre es mejor tener contacto con un rabino en persona, no solo un contacto virtual. Tenga en cuenta que donde hay un rabino local ("Mara Deatra"), uno debe preguntarle. Las respuestas están bajo la responsabilidad del rabino que respondió, y no bajo la responsabilidad del sitio web y/o del Jefe de la Institución.

¡Anúncie aquí!
El pago del anuncio se paga íntegramente al fondo de caridad del Instituto Bircat. Abrahán en Jerusalén. Aproveche la oportunidad de publicitar su negocio siendo un gran caridad.

¿No encontraste la respuesta?

¡Pregúntale al rabino!

Comparta con sus amigos

Último Últimos artículos

¡Te puede interesar!

Búsqueda Inteligente en el Sitio ×
¡Pídenos que recemos por ti!

Entre en contacto