Fuentes y fundamentos:
En Avot deRabí Natán, capítulo 41, se afirma: «Tres cualidades tienen los utensilios de vidrio: no absorben, no expelen y muestran todo lo que contienen». A partir de estas palabras, el Raaviá dedujo que los utensilios de vidrio no absorben. Respecto del motivo, el Raaviá explicó que se debe a que el vidrio es liso, como dice la Guemará respecto al corazón: «es liso y no absorbe» [Pesajim 74b]. Así escribió también el Ran, capítulo 2 de Pesajim. Por otra parte, el Terumat HaDeshen escribió que las palabras de la Guemará acerca de que el corazón es liso y no absorbe son solo una respuesta de rechazo, y que la naturaleza del vidrio es absorber, en desacuerdo con el Raaviá. Más aún, encontramos en el Mordejai, en nombre de Rabenu Yejiel, que escribió que la naturaleza de los utensilios de vidrio es como la de la cerámica: absorben y no expelen todo; por ello, no tienen ningún método de kasherización.
En cuanto a la halajá en este asunto, discrepan el Shulján Aruj y el Ramá, Oraj Jaim, capítulo 451, inciso 26. Según la opinión del Shulján Aruj, los utensilios de vidrio, incluso si se usan para almacenar y aun si se utilizan con alimentos calientes, no requieren ninguna kasherización, pues no absorben, y basta con lavarlos. Sin embargo, el Ramá escribió en su glosa: «Hay quienes son estrictos y sostienen que a los utensilios de vidrio ni siquiera les sirve la hagalá; y esta es la costumbre en Ashkenaz y en estas regiones».
Por lo tanto, según la ley básica, quienes siguen la opinión del Shulján Aruj pueden utilizar utensilios de vidrio tanto para carne como para lácteos, después de lavarlos y enjuagarlos con agua fría, sin hagalá ni libún alguno. Sin embargo, quienes siguen la opinión del Ramá son estrictos y no usan utensilios de vidrio tanto para carne como para lácteos, sino que destinan utensilios separados para lácteos y para carne.
No obstante, es importante aclarar que incluso según el Ramá, esto no es la ley básica sino una rigurosidad. Así se desprende de la precisión de las palabras del Ramá, quien citó las palabras del Terumat HaDeshen con la expresión «hay quienes son estrictos». Este es también el sentido de sus palabras en el Darkei Moshé, pues escribió que, a posteriori, no se debe ser tan estricto como para sostener que ni siquiera la hagalá serviría. De ello se deduce que sus palabras no expresan la ley básica y, por tanto, a posteriori coincide en no ser estricto. Así escribió también el Maguén Avraham, inciso menor 49: a posteriori, si se hizo hagalá a los utensilios de vidrio y luego se usaron para Pésaj, está permitido.
Asimismo, debe aclararse que, según muchos poskim, incluso de acuerdo con el Ramá se puede ser flexible con los utensilios de vidrio respecto de carne y leche; la rigurosidad aplica únicamente a los utensilios de jametz en Pésaj. Así lo escribieron el Knéset HaGuedolá y el Kehal Yehudá, Ioré Deá, capítulo 121, y así dictaminó el Shut Seridei Esh, parte 1, capítulo 45.
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