Fuentes y explicaciones:
a). Son conocidas por todos las palabras de Marán, el Shulján Aruj (simán 204, seif 12), quien escribió que, si se mezcló alguno de los cinco cereales para aportar sabor a una mezcla, este se considera principal y su bendición es Boré Miné Mezónot. Incluso si constituye una minoría del alimento y se le añadió mucha miel u otras especies en cantidad mucho mayor, se recita Boré Miné Mezónot, como escribió el Shulján Aruj (simán 208, seif 2).
Sin embargo, es necesario analizar cómo conciliar esto con las palabras del Maguén Avraham (simán 168, seif katán 30), quien escribió que, si se desmenuza un poco de pan en cerveza caliente para darle sabor, solo se recita Shehakol sobre la cerveza, pues el pan es secundario: la intención principal es beber la cerveza, y el pan no tiene entidad ni importancia. Resulta, pues, que los cinco cereales pueden añadirse para aportar sabor y, aun así, ser secundarios, sin que se recite una bendición sobre ellos; esto requiere aclaración. A mi humilde parecer, parece posible establecer una definición clara: cuando los cinco cereales se incorporan como «condimento» y no se presentan como alimento independiente, sino que pasan a formar parte del alimento o bebida, en tal caso, aunque su sabor se perciba claramente, quedan subordinados al alimento principal. Pues, ¿acaso si una persona hiciera un condimento de los cinco cereales diríamos que todos los alimentos quedan subordinados a ellos? Es evidente que nadie discrepa en esto. Sin embargo, si alguno de los cinco cereales es distinguible y se presenta por sí mismo, como los «shkedéi marak» en una sopa y casos similares, dado que se añade para dar sabor, no es secundario respecto del alimento principal, sino que es lo principal.
b). Esta distinción la aprendí de las propias palabras del Maguén Avraham (simán 212, seif katán 1), quien escribió: cuando hay presencia de los cinco cereales, seguimos a estos, siempre que tengan entidad; pero si se mezclaron con agua hasta quedar blandos, se recita Shehakol. Así escribió también la Mishná Berurá (allí, seif katán 1), y añadió para explicar que, cuando se añaden a una bebida los cinco cereales hasta que esta es «apta para beberse», se recita Shehakol. Es decir: siempre que no se presente por sí mismo y se consuma junto con el alimento en un solo acto de comer o beber, se considera un condimento, que queda anulado por no comerse independientemente. Asimismo, vi que el Rav Jayei Adam (klal 54, seif 13) explicó así las palabras del Maguén Avraham. Estas son sus palabras: Las migas pequeñas de pan que se ponen en cerveza caliente, cuando la intención es solo darle un poco de sabor a la cerveza, no requieren ninguna bendición sobre las migas, pues quedan anuladas respecto de la cerveza. Pero si las migas están visibles y tienen entidad, no quedan anuladas y también se debe recitar una bendición sobre ellas (simán 168, Maguén Avraham, seif katán 30): véase allí. Fin de la cita. Se desprende que entendió que, incluso si las migas se añaden para dar sabor, si no poseen entidad propia, son secundarias y no están incluidas en la regla de «todo aquello que contiene alguno de los cinco cereales».
También puede aportarse una prueba de lo que escribió el Knéset HaGuedolá (Hagaot Beit Yosef, Oraj Jaim, simán 204, seif katán 3): Las almendras recubiertas de azúcar y harina tostada, llamadas «confites», aunque la fruta esté completamente cubierta y no sea visible, se recita sobre ella Boré Perí Haetz, pues no es inferior a una fruta totalmente deshecha, sobre la cual se recita la bendición de la fruta y no la del azúcar. Y así he visto que se acostumbra. Fin de la cita. Vemos, por tanto, que aunque haya harina sobre las almendras, no es lo principal y no se recita una bendición sobre ella, porque sirve como condimento de la fruta. El Rav Pétaj HaDevir (simán 208, ot 3, s.v. Hadrán) se apoyó en este razonamiento y escribió que lo mismo se aplica al pescado rebozado con harina: la harina no se considera principal, dado que el pescado permanece entero como fue creado y la harina solo viene a servir a la carne.
Por consiguiente, también en nuestro caso, si se trata de migas muy finas que han sido bien molidas y no requieren ser masticadas, sino que se comen junto con el helado o se beben dentro del batido, sin necesidad de triturarlas en la boca, se consideran parte de la bebida y solo se recita Shehakol, incluso si hay muchísimas migas. Pero si hay trozos grandes de galleta que deben masticarse en la boca, se debe recitar Mezónot sobre el helado, y asimismo sobre un batido de frutas.
c). En las palabras de Marán HaGRI»SH Elyashiv zt»l, citadas en Mishná Berurá «Dirshú» (simán 208, nota 7), vi que escribió respecto de pescado recubierto de harina que su bendición es Shehakol, y que esa es también la opinión del Jazón Ish. La razón es que observamos cómo se determina y se define el nombre de este alimento a los ojos de las personas: puesto que la importancia del alimento se ve en el pescado y no en la harina, esa es la bendición que se debe recitar. De ello se deriva igualmente para nuestro caso. De forma similar escribieron el Shut Teshuvot VeHanhagot, tomo I (simán 181), y el Shut Shevet HaLeví, tomo IV (simán 161), respecto de un alimento recubierto de harina: su bendición es Shehakol, pues se determina según el alimento principal. También aquí, el helado es el alimento principal, y las pocas migas que se colocan por encima no hacen que el helado quede subordinado a ellas.
d). En el libro Halijot Berajot – Malká (pág. 129) se escribió que sobre un batido de galletas y sobre helado de galletas se debe recitar Boré Miné Mezónot, puesto que las galletas se añadieron para dar sabor y su sabor se percibe. Aunque se bebe mediante pajita, dado que se aplastan en la boca aquellos trozos de galleta, se define como comer y su bendición es Mezónot. Su fundamento es lo escrito por la Mishná Berurá (simán 208, seif katán 22) respecto de una papilla: lo que dice el Shulján Aruj, que si es espesa y apta para comer y masticar, no es literal; incluso si no es tan espesa, mientras no sea tan líquida como para ser apta para beberse, se recita Boré Miné Mezónot. Véase también el GR»Z (simán 158, seif 8).
Pero en verdad, según lo explicado, no se parece en absoluto a lo anterior. Allí se trata de cómo definir un alimento respecto de la bendición de Mezónot, y sobre esto escribió la Mishná Berurá que no es necesario masticarlo literalmente, pues incluso aplastarlo en la boca se considera masticación. En nuestro caso, en cambio, analizamos la cuestión de principal y secundario. Respecto de ello, afirmamos correctamente que mientras el alimento no se presente por sí mismo, sino que pase a formar parte del alimento al que se añade, ya no importa que deba aplastarse un poco en la boca, pues queda subordinado al alimento. Y puesto que también el helado se aplasta un poco en la boca y no se bebe el helado, esas galletas también se consideran parte de él.
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