Pregunta

Estimado Rabino,

Entendí que es obligatorio vestirse en un lugar más oculto, como el baño, para no verme sin ropa.

¿Es correcto?

Porque a veces es más cómodo vestirse דווקא en la habitación.

Gracias.

Respuesta

Shalom uVrajá,

Al vestirse de una manera que implica descubrir el cuerpo, es apropiado procurar hacerlo דווקא en el baño y no en una habitación de la casa, pues es una gran virtud que la persona se conduzca con recato incluso en una habitación cerrada donde no hay nadie que la vea, ya que el recato es ante el Cielo, y Él llena toda la tierra con Su gloria.

Sin embargo, ponerse prendas exteriores sobre la ropa interior sin descubrir el cuerpo, como ponerse una camisa sobre una camiseta interior o una falda sobre una enagua, etc., está permitido también en una habitación cerrada.

Es importante señalar que, en el baño, que es un lugar destinado a estar sin ropa, está permitido vestirse descubriendo el cuerpo, y no hay prohibición ni problema halájico en ver el propio cuerpo sin ropa.

Sin embargo, incluso en el baño no se debe permanecer sin ropa sin necesidad alguna, sino cuando existe una necesidad, como para vestirse o arreglarse. Pero cortarse las uñas en el baño, afeitarse y demás cosas que pueden hacerse vestido, es apropiado hacerlas vestido incluso en el baño, a fin de acostumbrarse a conducirse con recato también ante uno mismo.

Todo lo dicho respecto de las leyes de recato ante el Cielo o ante uno mismo no tiene carácter de obligación, sino de conducta buena y apropiada y de medida de piedad. Por lo tanto, en caso de necesidad está permitido vestirse en una habitación cerrada y no necesariamente en el baño.

Con bendición,

Rav David Oḥayon

Fuentes y fundamentos:

Leyes de recato ante el Cielo: también en una habitación cerrada

Escribió el Shulján Aruj, Oraj Jaim, simán 2: no debe ponerse la túnica estando sentado, sino que debe tomar su túnica e introducir en ella su cabeza y sus brazos mientras aún está acostado, de modo que al levantarse se encuentre cubierto.

No debe decir: «Estoy en lo más privado de mis habitaciones, ¿quién me ve?», pues el Santo, bendito sea, llena toda la tierra con Su gloria (Yeshayahu 6:3), hasta aquí.

Y la Mishná Berurá allí, seif katán 1, explicó que la razón de no vestirse estando sentado es porque entonces necesariamente se descubre el cuerpo, y la persona debe conducirse con recato y pudor ante el Santo, bendito sea, incluso cuando es de noche y se encuentra en lo más privado de sus habitaciones, pues toda la tierra está llena de Su gloria y para Él la oscuridad es como la luz.

Véase allí que la Mishná Berurá explicó que el recato se aplica a toda parte del cuerpo que habitualmente se mantiene siempre cubierta con ropa.

La Mishná Berurá escribió además que esta precaución de recato no se aplica cuando no es posible proceder de otro modo, o en una casa de baños, donde las personas acostumbran estar desnudas y no es posible proceder de otro modo; por ello, no hay en ello falta de recato.

De ello se desprende que la persona debe conducirse con recato también al vestirse, incluso si se viste en una habitación, salvo cuando no es posible proceder de otro modo. Por lo tanto, debe procurarse que la persona se vista en el baño y no en una habitación de la casa, mientras no exista una necesidad de vestirse precisamente en la habitación.

Recato ante el Cielo: se limita a evitar descubrir el cuerpo

Sin embargo, como se explicó, el concepto de recato se aplica solamente a procurar no descubrir el cuerpo en lugares que habitualmente se procura mantener siempre cubiertos. Por ello, ponerse una prenda sobre la ropa interior, como una camisa sobre una camiseta interior, etc., está permitido también en las habitaciones de la casa.

Asimismo, vi que fue escrito en el responsa Az Nedaberu, tomo 6, simán 41, con estas palabras: «Lo que preguntaste respecto al invierno, cuando la carne no está descubierta sino solamente la ropa interior, y se cuida de salir así afuera, si es necesario cubrirla. Es evidente que solo es necesario cubrir cuando la carne está descubierta, pero no las prendas», hasta aquí.

Del mismo modo, ante el Cielo no se aplica la exigencia de evitar una prenda ajustada en una mujer, etc., pues esto es recato destinado a evitar pensamientos impropios en otras personas, y ello no se aplica ante el Cielo. Esto se debe a que el recato ante el Cielo pertenece a las leyes de honor ante el Cielo y no a las leyes de recato para evitar pensamientos de transgresión.

Recato en el baño

Al explicar la diferencia entre el baño, donde está permitido vestirse descubriendo el cuerpo, y una habitación de la casa, Igrot Moshé, Yoré Deá, tomo 3, simán 47, explicó que se debe a que en una casa de baños y un baño no se exige evitar descubrir el cuerpo innecesariamente por el honor de la Shejiná, pues no son lugares apropiados para rendir honor. Como se enseña en Kidushín 32a, no se permanece de pie ante un talmid jajam en una casa de baños o en un baño, porque no es un lugar de honor. Por tanto, tampoco corresponde sentarse allí con dignidad por causa de la Shejiná, ya que en esos lugares no se aplica en absoluto el concepto de honor.

Sin embargo, incluso en el baño y en el retrete existe el concepto general de recato respecto de uno mismo, para acostumbrarse al recato, como escribió allí Igrot Moshé. Por ello, cuando no hay necesidad, también en el baño debe evitarse permanecer desnudo sin más.

Recato ante el Cielo: no es una obligación, sino una medida de piedad

Es importante señalar que estos asuntos no son una obligación según la ley estricta, sino conductas buenas y una medida de piedad, como escribió el mencionado responsa Igrot Moshé. Asimismo, el responsa Az Nedaberu, tomo 6, simanim 40 y 41, escribió una prueba de ello: en la Guemará, Shabat 118b, que es la fuente de esta ley, se relata que Rabí Yosí se enorgullecía de esta práctica; de ello se deduce que no es una obligación, sino algo digno de elogio.

Por esta razón, el Rambam no incluyó estas leyes de recato como halajá, mientras que el Tur, Rabenu Yoná y otros Rishonim sí las mencionaron, ya que no constituyen una obligación sino una virtud y una medida de piedad. Asimismo, el Shulján Aruj HaRav expresó estas leyes con la fórmula «es bueno ser cuidadoso», e incluso la propia Mishná Berurá escribió «se debe ser cuidadoso», etc., porque no hay en ello prohibición ni obligación, sino una conducta correcta, buena y apropiada.

Esta respuesta fue traducida automáticamente del hebreo y aún no ha sido revisada por una persona. Por ello, puede contener imprecisiones y no debe considerarse una referencia definitiva.

OBSERVAR*

Atención: No se debe aprender de un caso a otro, cada caso debe ser analizado individualmente. En términos generales, siempre es mejor tener contacto con un rabino en persona, no solo un contacto virtual. Tenga en cuenta que donde hay un rabino local ("Mara Deatra"), uno debe preguntarle. Las respuestas están bajo la responsabilidad del rabino que respondió, y no bajo la responsabilidad del sitio web y/o del Jefe de la Institución.

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