Fuentes y explicaciones:
En el libro Taharat HaBáyit, vol. III (pág. 29), escribió que no se debe reprender a quien adopta una postura permisiva en este asunto. No hay aquí prohibición de ketóvet kaaká (tatuaje), pues pueden sumarse las opiniones de numerosos Rishonim: algunos son indulgentes cuando no se graban letras, y otros escribieron que esto no se considera permanente, véase allí. Añadió además que esto no constituye una interposición en la inmersión. Sin embargo, quien examine el tenor de sus palabras y su conclusión verá que no quiso permitirlo de entrada, debido a la semejanza con ketóvet kaaká. Asimismo, fue estricto al respecto en Shevet HaLeví, vol. X (simán 137), y el Gaón Rabí B. Saragá, shelit»a, en VeHaya HaOlam (pág. 161), en nombre del Gaón Rabí Jaim Kanievsky, zatzuk»l, y del Gaón Rabí Yosef Shalom Eliashiv, zatz»l. Por ello, de entrada se debe ser estricto incluso cuando se hace únicamente con fines estéticos. Pero si se hace para disimular una cicatriz o para completar la forma de los pelos de las cejas y similares, está permitido incluso de entrada, como escribió Marán Rabí Ovadia (allí).
Esta respuesta fue traducida automáticamente del hebreo y aún no ha sido revisada por una persona. Por ello, puede contener imprecisiones y no debe considerarse una referencia definitiva.














