Fuentes:
En la Guemará‘ Shabat (118b), Abayé dijo: «Sea mi recompensa que, cuando veía a un estudioso de la Torá que terminaba su tratado, hacía un día festivo para los Sabios», y así dictaminó el Ramá« en las leyes de estudio de Torá‘ (simán 246, סעיף 26), que cuando se concluye un tratado, es una mitzvá alegrarse y hacer una comida, la cual se denomina seudat mitzvá, y asimismo en las leyes de Tishá BeAv (simán 551 סעיף 10) que está permitido comer carne en una comida de siyum de un tratado durante los Nueve Días. A primera vista parecería que de ello se desprende que solamente el siyum de un tratado es una seudat mitzvá, pero parece que no hay prueba de ello, pues cabe decir que Abayé era distinto: hacía un día festivo únicamente al concluir un tratado, cuando ciertamente existe una alegría mayor, y por ello es un día festivo en el que corresponde incrementar la alegría, véase el Maharshal en Bava Kama« (capítulo Merubé) (capítulo Merubé) quien escribió que ello viene a enseñarnos que, aunque Abayé era pobre y era ahorrativo en asuntos de dinero, en esta cuestión era generoso, y, de no ser así, ¿de dónde sabríamos que tampoco se debe alegrar y hacer una comida al terminar un capítulo?. También cabe decir que Abayé era distinto, pues era director de una ieshivá de jóvenes y, a fin de estimularlos a que concluyeran el tratado, les hacía un día festivo precisamente al concluir el tratado, como está escrito en Avot deRabí Natán (capítulo 26), «¿Por qué los talmidei jajamim mueren jóvenes? No porque cometan adulterio ni porque roben, sino porque interrumpen las palabras de Torá y se ocupan de conversaciones vanas, y además no vuelven a comenzar en el lugar donde interrumpieron», y escuché de Marán el Grishá zatzal que explicó que esto significa que no concluyen el tratado que estudian. Por lo tanto, ciertamente hay mérito y alegría también al concluir un capítulo, lo cual tiene aplicación práctica respecto de los niños pequeños, pues al comienzo de sus estudios se les debe hacer una celebración y una comida incluso por la conclusión de un capítulo, con mayor razón cuando lo han estudiado con comprensión y junto a su maestro. Al contrario, por medio de ello aprenderán con mayor facilidad la grandeza de concluir un tratado completo.
Y encontré en el Séfer haMinhagim de Tirna (Leyes de Yotzerot, letra 14), que escribió lo siguiente: Por toda mitzvá respecto de la cual está escrita la alegría, se recita «Shehasimjá bim’onó», como en las bendiciones de los novios, respecto de las cuales está escrito (Irmiyahu 7‘, 34) «voz de regocijo y voz de alegría«, y asimismo cuando se dice «Jazak» al concluir el tratado, o cuando un niño concluye una parashá, se recita «Shehasimjá bim’onó», pues está escrito (Tehilim 19, 9‘) «Los preceptos de Hashem son rectos, alegran el corazón«, y sus palabras aclaran muy bien que un niño que concluye una parashá debe alegrarse, y lo mismo se aplica a un capítulo del Talmud. Asimismo, en las Responsas Mayim Jaim de Mashash (Oraj Jaim I, simán 179), escribió: En cuanto a lo que Su Honor planteó y preguntó, si también por la conclusión de un capítulo se puede comer carne durante los Nueve Días, en mi opinión es claro que está permitido, ¿qué diferencia hay entre la conclusión de un tratado, y la conclusión de un capítulo?, Lo esencial es concluir una rama de la Torá, y cada capítulo de los tratados constituye un tema definido, y en todas las ediciones del Shas encontrarás al final de cada capítulo «Hadran alaj», porque es un tema definido y una rama del tratado. En los años de prosperidad solíamos hacer una comida por cada conclusión de capítulo, pero después, cuando los tiempos se deterioraron, lo hacemos solamente por la conclusión de un tratado. Por el contrario, la costumbre de nuestra ciudad es hacer una pequeña comida por cada conclusión de capítulo, pues es también una gran mitzvá por sí misma, y hacemos por ella un día festivo, como dijeron en el Shas (Bava Batra 121b), que a causa de Tavar Magal establecieron el quince de Av como día de banquete y festividad, y el Rashbam zatzal escribió: «Aquel día se alegraban, porque en aquel día concluían una gran mitzvá». De ello se desprende que incluso por completar una mitzvá corresponde alegrarse y hacer un día festivo, y con mayor razón por la conclusión de un capítulo, pues el estudio de Torá equivale a todas ellas, y por tanto que el maestro coma y se alegre. Escuché que el Gaón Rav Moshé Shternbuch shlitá ordenó realizar un siyum al concluir el estudio de la suguiá de Takfó Kohén en su ieshivá, después de que se esforzaron y abarcaron el estudio de la suguiá durante un mes y medio, y por tanto no será menor la porción de estos pequeños niños que se esforzaron estudiando un capítulo de Guemará durante varios meses, sino que, por el contrario, son dignos de alegrarse con gran alegría y de hacer un siyum, y con mayor razón cuando se trata de la conclusión del primer capítulo de Guemará de sus vidas, que constituye un comienzo y una piedra fundamental para todo su estudio del Shas, con la ayuda del Cielo1.
1 Es conocido el episodio con el Gaón Rav«Moshé Feinstein zatzal«, autor de las Responsas Igrot Moshé: uno de sus vecinos no sabía siquiera el alef-bet y, por supuesto, no sabía arameo, pero anheló estudiar Torá a raíz de su hijo que retornó a la observancia, y estudió con su hijo una sola página de Guemará durante un año entero, con gran esfuerzo y dedicación, y tras concluir la página preguntó al Gaón Rav«Moshé Feinstein si podía hacer una comida de siyum y una celebración por una sola página, y le respondió que sin duda debía hacer un siyum incluso por aquella única página que había estudiado, pues según el esfuerzo es la recompensa, e incluso prometió participar en la comida de siyum, y aquella noche ese hombre falleció con mitat neshiká, y el Gaón Rav Moshé Feinstein dijo sobre él en su elogio fúnebre: «Hay quien adquiere su Mundo Venidero en una hora, y hay quien adquiere su Mundo Venidero con una página«.
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