הרב אליהו ברכה משיב כהלכה

Pregunta

Estimado Rabino,

Quisiera saber: ¿Ajashverosh reinó literalmente sobre todo el mundo, es decir, sobre todas las regiones habitadas de la Tierra?

Respuesta

Lo que se nos explicita en la Meguilat Ester es que Ajashverosh «reinaba desde Hodu hasta Kush: ciento veintisiete provincias». Sin embargo, todavía no sabemos si estas eran todas las provincias del mundo o solo una parte de ellas. Pero en la Guemará, en Meguilá, se explica que reinó sobre todas las provincias del mundo; además, allí dijeron que «reinó sobre la cúpula», es decir, que tenía dominio absoluto sobre todos los habitantes del mundo. Solo que existe una opinión según la cual esto no ocurrió de una vez, sino gradualmente: primero reinó sobre siete, después sobre veinte y finalmente sobre cien.

No obstante, no se puede ignorar que, por otro lado, encontramos fuentes en Jazal según las cuales aquellas ciento veintisiete provincias no eran todas las provincias del mundo, sino solo aproximadamente la mitad del mundo. De ser así, había una mitad del mundo que no estaba sometida al reino de Ajashverosh.

Desde luego, si en efecto su reinado fue absoluto sobre todas las provincias del mundo, el milagro de Purim adquiere una dimensión muy poderosa: cuando se decretó contra Israel «destruir, matar y exterminar», por las vías naturales no tenían ninguna posibilidad, sino que, Di-s no lo permita, su destino habría sido la aniquilación total. Sin embargo, si decimos que reinó solo sobre la mitad del mundo, aparentemente no habría aquí una aniquilación completa. Pero cabe decir que los judíos se concentraban en todos los reinos de Ajashverosh, mientras que en las demás provincias no había judíos; por lo cual, aun en esa situación, no quedaba mucha posibilidad de salvación para nadie del pueblo judío. También puede decirse que quien domina medio mundo puede fácilmente llegar a su otra mitad y continuar allí su obra. Pero, en verdad, hay una opinión entre los comentaristas según la cual había judíos a quienes no alcanzó el decreto de Ajashverosh y Hamán; sin embargo, el sentido simple y la corriente predominante de todos los comentaristas no es así.

Fuentes y ampliación del tema

En la Guemará (Meguilá 11a) se dice acerca de lo mencionado al comienzo de la Meguilá, que Ajashverosh reinó «desde Hodu hasta Kush»: «Rav y Shemuel: uno dijo que Hodu está en un extremo del mundo y Kush en el otro extremo del mundo; y otro dijo que Hodu y Kush estaban una junto a la otra». Podría erróneamente pensarse que la segunda opinión sostiene que Ajashverosh reinó sobre una región reducida, pues Hodu y Kush son contiguas. Pero inmediatamente la Guemará continúa, conforme a esa misma opinión: «Así como reinó sobre Hodu y Kush, así reinó de un extremo del mundo al otro». Vemos, pues, que según ambas opiniones Ajashverosh reinaba sobre todo el mundo; solo discrepan acerca de cuál es la expresión utilizada en la Meguilá para ello: si expresa la extensión de su reinado, que iba de un extremo al otro, o si expresa la fuerza de su reinado, de la cual se deduce su expansión por todo el mundo.

[Respecto de la propia expresión «de un extremo del mundo al otro», resulta interesante que el otro extremo del mapa está en realidad próximo al primero, pues el mundo es redondo como una esfera y, al alejarse hacia un extremo, se llega al otro. Debe decirse que quien sostiene que Hodu está en un extremo y Kush en el otro se refiere a que una está situada frente a la otra, al otro lado del globo; por ejemplo, si se atravesara la esfera y se saliera por el otro lado, se llegaría a ella. Por cierto, la expresión «desde Hodu hasta Kush» aparece una vez más en la Meguilá, más adelante (8:9), como está escrito: «Y fue escrito conforme a todo lo que Mordejai ordenó a los judíos, a los sátrapas, gobernadores y príncipes de las provincias que van desde Hodu hasta Kush, ciento veintisiete provincias». Requiere explicación por qué no se mencionó antes en las primeras cartas que envió Hamán —ni al comienzo de la Meguilá respecto de las cartas que ordenaban que todo hombre gobernase en su casa—. Otra dificultad es que aquí, aparentemente, es imprescindible interpretar que Hodu y Kush están lejos una de la otra; y de esta expresión explícita se revela lo que estaba oculto y sin aclarar al comienzo de la Meguilá, y requiere estudio].

Lo que se explica en la citada Guemará de Meguilá, que Ajashverosh reinó sobre todo el mundo, se aclara aún más allí en una baraita: reinó sobre la cúpula. Más explícitamente, después (11a), dijeron acerca de Darío que no reinó sobre la cúpula, pues está escrito (Daniel 6:2): «Y estableció sobre el reino ciento veinte sátrapas, para que estuvieran en todo el reino». De ello dedujeron que le faltaban siete provincias sobre las que no reinó. Vemos así que no había provincia alguna que escapara a Ajashverosh. [En aquella baraita se enseña: tres reinaron sobre la cúpula: Ajav, Ajashverosh y Nebujadnetzar. Así también se cita en Yalkut Shimoni (Melajim I, alusión 211, s. v. «Vive HaShem, tu Di-s»). Allí, sin embargo, se cita otra baraita que afirma que diez reyes reinaron sobre la cúpula. Esta es la opinión de Pirkei DeRabí Eliezer (capítulo 10), según la cual diez reyes dominaron de un extremo del mundo al otro. Lo interesante es que, como primer Rey, cuentan al Santo, bendito sea, que gobierna en los cielos y en la tierra].

Es conocido lo explicado por el Gaón de Vilna (en su comentario a la Meguilá sobre el primer versículo, citado en «Kol Eliyahu», simán 134), y asimismo en «Pri Etz Jaim» (sha’ar 19, capítulo 5, folio 96, columna 3). También se cita en muchos libros en nombre del santo Rabí Baruj de Mezhibuzh —en «Bisdeh HaJasidut», p. 345, se trae que lo dijo como respuesta a una broma de Hershele Ostropoler—, y «Midrash Shemuel» lo cita en nombre de los rabinos de Castilla. Se trae en el Midrash (véase Yeshurún, vol. 8, 5760, p. 410; no se encuentra en el Midrash y aparentemente el Gaón de Vilna se refirió a lo escrito en «Manot HaLeví») que Ajashverosh tenía cien provincias en tierra firme y veintisiete sobre el mar. Esto está aludido en la Meguilat Ester, en el versículo (10:1): «Y el rey Ajashverosh impuso tributo sobre la tierra y las islas del mar». «Mas» [tributo] tiene guematría de cien, como el número de provincias que Ajashverosh tenía en tierra; «ve’iyéi» [y las islas] tiene guematría de veintisiete, como el número de provincias que Ajashverosh tenía sobre el mar.

Sin embargo, por otro lado vemos en Jazal opiniones según las cuales Ajashverosh no reinó sobre todo el mundo. Véase Midrash Rabá (Ester 1:5), donde se afirma que hay en el mundo 252 eparquías y Ajashverosh reinó sobre la mitad de ellas, que son 126 [porque el Santo, bendito sea, le dijo: «Tú interrumpiste la construcción de Mi Casa; por tu vida, dividiré tu reino»]. Por el mérito de Ester se le añadió una provincia, y así llegó a reinar sobre 127 provincias. De modo similar se explica en Pirkei DeRabí Eliezer (capítulo 11): en el mundo hay 232 eparquías, Ajashverosh reinó sobre la mitad, que son 116, y por el mérito de Ester se le añadieron otras once provincias, llegando a 127.

Marán el Jidá se planteó (Lev David, capítulo 29) investigar por qué los judíos que vivían bajo el reino de España y África celebran Purim, si no estaban bajo el reino de Ajashverosh. El gaón Rabí Yaakov Jaim Sofer, que su mérito nos proteja, en sus libros Tov Lehodat (vol. 1, simán 12) y Menújat Shalom (vol. 12, simán 30), cuestionó de dónde sabía esto el Jidá; véase allí. En el cuadernillo Javishat HaKéter (del rabino gaón Janel Yaír Mizraji, que viva y prospere, sobre la Meguilá, p. 51 en adelante), publicado recientemente, se explayó sobre este asunto. Encontró que el Jidá, en su libro Devarim Ajadim (derashá 3 para Parashat Zajor; véase también «Simjat HaReguel» sobre la Hagadá de Pésaj, en el versículo «Este es el día que hizo HaShem»), señala como fuente las derashot del Maharit. Buscó cuidadosamente y lo encontró en el libro Tzafnat Paneaj (folio 102, columna 2, s. v. «Otra explicación»), donde las palabras se expresan claramente; véase allí extensamente. La esencia del asunto es que, según esta opinión, «reinó sobre la cúpula» significa sobre el continente de Asia, pero no sobre África ni Europa, y ciertamente no sobre América.

En verdad, el abuelo del gaón Rabí Yaakov Jaim Sofer, que llevaba su nombre, nuestro maestro autor de «Kaf HaJaim», ya trató este asunto con palabras maravillosas. El rabino Yafé LaLev escribió (al comienzo del simán 689) que, aunque el mundo tiene 252 eparquías —como se menciona en Ester Rabá— y Ajashverosh reinó solo sobre 127, según esto, aquellos que no estaban bajo su dominio y sobre quienes no recayó el decreto de Hamán, ¿por qué están obligados a esta lectura? Véase al final de Maasé Rokeaj, en las palabras de su nieto, quien cita en nombre del rabino Bigdei Aharón Peretz, según los mekubalim, que las doce tribus corresponden a las doce combinaciones del Nombre Havayá; si faltara una tribu, el Nombre no estaría completo y el mundo no podría subsistir, y con mayor razón ante el decreto de Hamán, cuando se trataba de dos tribus. Esto se alude en que la Meguilá comienza con la letra vav («Y aconteció») y termina con la letra vav («su descendencia»): las dos letras vav suman doce, como el número de las tribus de los hijos de Yaakov, para insinuar que, puesto que las doce tribus corresponden a las doce combinaciones del Nombre Havayá, todo ישראל en todos sus lugares de residencia está obligado a leerla.

Y en Kaf HaJaim (al comienzo del simán 689), después de citar las palabras de Yafé LaLev, escribió: sin embargo, véase Meguilá (11a), donde está escrito que reinó sobre todo el mundo. Puede decirse que esto se refiere solo a ciertos asuntos en los que le obedecían, pero no a que pudiera destruir a quienes no estaban verdaderamente bajo su dominio, como las 127 provincias. Pues, de lo contrario, ¿por qué contar 127? Habría dicho: «el que reina sobre todo el mundo». También puede decirse que, aunque el mundo tiene 252, las 127 constituyen la mayoría, y seguimos la mayoría. Otra posibilidad es que, de todos modos, en aquel tiempo los judíos no estaban dispersos sino solamente en las 127 provincias de Ajashverosh. Esto es lo que Hamán le dijo a Ajashverosh: «disperso y separado entre todos los pueblos de las provincias de tu reino». Examínalo bien. Fin de la cita.

Vi en la introducción al libro «Otzar Mefarshei HaMeguilá» (ed. Majón Ierushalaim, p. 23) que presentaron la mencionada controversia, y que incluso según la Guemará no reinó durante todo su reinado sobre todos esos pueblos. Pues Rav Jisda dijo (Meguilá 11a): primero reinó sobre siete, después sobre veinte y finalmente sobre cien. [Según esto, requiere estudio si finalmente reinó solo sobre cien, o si significa que reinó sobre siete, luego se le añadieron veinte y después cien, llegando a 127]. Escribieron que en Midrash Tehilim (22:17) encontramos una tercera opinión: al principio dominaba de un extremo del mundo al otro, como se dice «desde Hodu hasta Kush»; cuando mató a Vashti, todos se rebelaron contra él; cuando se casó con Ester, volvieron a él ciento veintisiete provincias por el mérito de ella; y cuando cayó Hamán y la grandeza regresó a Mordejai, todas volvieron, como está dicho: «Y el rey Ajashverosh impuso tributo sobre la tierra y las islas del mar».

Véase allí también lo que escribió Eldad HaDaní (Otzar Midrashim, Eisenstein, p. 20) acerca de las diez tribus: «Tienen toda la Escritura, y no leen la Meguilá del relato de Ester, porque no estuvieron en aquel milagro». Se desprende que, en efecto, una parte de Israel no estuvo en aquel milagro, conforme al Maharit y al Jidá. Sin embargo, debe analizarse si eran considerados como judíos, para considerarlos entre quienes se salvaron del decreto. Para concluir, cabe citar también lo relatado en el libro Iosifón (libro primero, capítulo 4): en los días de Ajashverosh surgieron muchas guerras entre Persia y Grecia, y Bigtán y Teresh buscaron matar a Ajashverosh para ganarse el favor de los griegos. De ello es posible que Ajashverosh intentara reinar sobre Grecia y guerrear contra ellos, y que al final de la Meguilá los venciera; este sería el tributo que impuso sobre las islas del mar, es decir, Grecia y Roma. De modo similar escribió allí el Malbim; véase allí también al Rabí Abraham Ibn Ezra. Hasta aquí llega el asunto.

Esta respuesta fue traducida automáticamente del hebreo y aún no ha sido revisada por una persona. Por ello, puede contener imprecisiones y no debe considerarse una referencia definitiva.

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